Historias que ya sucedieron.
No dirijo el día. Lo observo, me adelanto, y espero al instante que no se repite.
Fotógrafo documental de bodas desde hace 10 años. Me muevo entre los invitados casi sin que se note, esperando el gesto que no se repite. Nada posado, nada de manual: solo lo que de verdad ocurrió ese día.
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